viernes, 10 de octubre de 2014

PIEL DE CORDERO


Hoy parece que ella tiene la voz todavía más dulce que ayer. Sonríe y se muestra amable, es otra. No sé a qué se debe el cambio; hasta me prepara el té todas las tardes. Tiene un sabor amargo, pero no quiero estropear  el momento haciéndoselo ver. Así que le pongo más azúcar y me lo bebo sin chistar.

Concha García Ros

12 comentarios:

  1. Uy, tanta amabilidad... El lector ya está sobre ascuas.
    Muy bueo.
    Un saludo
    JM

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  2. Una dulzura amarga. Un abrazo y gracias por pasar.

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  3. ¡Extraordinario, Concha! el título es fundamental para comprender el texto, el fondo de la historia se percibe con claridad entre líneas. Me vino a la cabeza el título de aquella película "El cianuro...¿solo o con leche?
    Un abrazo

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    1. Hola, David. Me alegra tu visita. Un abrazo

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  4. Genial! Se intuye mucha historia personal, y un tío muy, pero que muy inocente, jajaja!

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    1. Jaja, es que no hay peor ciego que el que no quiere ver, ¿no crees? Un abrazo, Cari

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  5. Yo podía ser él perfectamente. Iluso e inocente como un cordero.

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    1. Bonita es la inocencia, pero también peligrosa. Un abrazo

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  6. Uyuyuy tanta amabilidad y ese saborcillo...sospecho un final bastante dramático. Buen giro Concha. Suerte en la siguiente!
    Besicos

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  7. Abierto para que el lector se empape de azúcar e imagine la historia que hay detrás de tus líneas. me gusta Concha. un besazo y gracias por participar en de mis palabras y las vuestras.

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    1. Gracias a ti, Laura, por pasarte y comentar. Un abrazo

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